Prensa

Nada mejor que dejar a los propios compositores, directores y musicólogos para que sean ellos mismos quienes dibujen una pequeña semblanza del SIGMA PROJECT.

Asistir a un concierto del grupo Sigma Project es llevar a cabo una travesía musical en la que el gozo y el asombro son una constante.
Es, asimismo, participar en una suerte de celebración de un nuevo virtuosismo , entendiendo este término en su sentido original de “virtud” y de “virtuoso”, y no sólo como una mera ostentación circense de habilidades técnicas y corporales.

Un virtuosismo que, en su caso, contempla no sólo la mano que toca sino el soplo humano también. En este mundo de aire habitan, por igual, las caprichosas formas de sus saxofones y los carrizos entrelazados de Marsias.

Además, hay en este espléndido grupo español un virtuosismo de orden poético cuyo ejercicio no implica necesariamente el exhibicionismo. Así, gracias a ellos, cobran vida un virtuosismo ágil y alado, junto a uno material y terrestre, otro más extrovertido y luminoso, al lado de uno íntimo y secreto. Suya es, pues, la práctica “virtuosa”.

Escuchar a Sigma Project es, qué duda cabe, una de las experiencias más enriquecedoras que uno puede tener.

Mario Lavista (Premio Tomás Luis de Victoria de la Música Iberoamericana 2013)

México, junio 2015

Mi agradecimiento a Andrés Gomis, Josetxo Silguero, Angel Soria y Miguel Romero componentes de SIGMA PROJECT por el extraordinario e inolvidable trabajo que realizaron en el estreno de mi obra [Simog-Civitella]. Es admirable la precisión y fineza con la que cada uno de ellos abordó el estudio de cada parte, y el acierto en la forma de investigar y decidir el sonido global que correspondía a cada situación, no siempre fácil de encontrar, pues la notación musical es precisa, pero no absoluta, lo que reclama siempre por parte del intérprete una gran dosis de imaginación prospección y comprensión de la estética y de la técnica del compositor a quien interpreta. Su forma de trabajar incluye la escucha de muchas obras del compositor al que interpretan, y la reflexión profunda sobre su forma de pensar la música, lo que convierte a SIGMA PROJECT en uno de los mejores cuartetos de saxofones del panorama internacional.

José Manuel López López (Premio Nacional de Música 2000)

París, 14/X/2011

Aunque conozco a la mitad de los integrantes de Sigma Project desde hace varios años -con quienes he mantenido una gran sintonía en gustos y conceptos, identidad de criterio que ha tenido ocasión de quedar suficientemente en evidencia en varias actuaciones compartidas-, lo cierto es que no ha sido hasta fecha muy reciente cuando he tenido oportunidad de apreciar en directo la extraordinaria calidad de este cuarteto como tal, no ya por la de cada uno de sus integrantes individualmente, evidente, sino por el resultado de un trabajo serio, minucioso, constante y profundo que se deja adivinar en interpretaciones modélicas por técnica y expresión, siempre adecuadas al compositor dedicatario de la atención de Sigma Project. Para mí ha sido un placer poder contar con su colaboración que, espero fervientemente, tenga continuidad inmediata.

José Ramón Encinar (Premio Nacional de Música 1988)

Madrid, 12/X/2011

Sólamente el hecho de encontrar en tu camino un cuarteto como Sigma podría hacerte pensar en un nuevo planteamiento de la palabra cuarteto y qué significado tiene en la historia de la Música y en el porvenir. Hablamos de un instrumento, el cuarteto, homogéneo, compuesto por cuatro individualidades integradas que conforman en sí mismos una sonoridad de una potencia expresiva a la altura de los grandes cuartetos cuerda, con una capacidad técnica que pretende ir más allá de los límites establecidos y con la ilusión del que experimenta por primera vez sensaciones extremas. Esto es Sigma

Juan Cué (compositor)

Asturias, dic 2009

Si tuviera que resumir en dos palabras la personalidad del cuarteto SIGMA Project no lo dudaría: originalidad y perfección. Originalidad, en la forma joven, inventiva, de aproximarse a la ceremonia del concierto y a las obras interpretadas; perfección, porque ese espíritu lúdico, atrevido, no sólo no excluye el rigor o la profundidad, sino que lo aumenta, le da brillo, fuerza y pasión. Es un placer, una alegría compartir la música con ellos: la comunican, la hacen vivir.

Luis de Pablo (Premio Nacional de Música 1991)

Madrid, diciembre 2008

He estado en los dos conciertos ofrecidos hasta hoy por el Sigma Project y tengo claro que es un grupo y una iniciativa con mucho que decir y que aportar. La base que constituyen Gomis, Silguero, Cantero y Vila es técnicamente sensacional; han demostrado estar dispuestos a sumar (¡sigma!) no “rellenos”, sino colegas de la máxima categoría; programan no por acumulación de obras, sino con la idea de que un concierto es “una obra”; también han entendido que el concierto convencional languidece y, sin entrar como elefantes en cacharrería, parecen dispuestos a remover los usos, ya sea en el atuendo, en la actitud en el escenario o en el aprovechamiento del que ocupen en cada ocasión para incorporar efectos actorales o de movimiento o de espacialidad sonora; tampoco descartan el sumarse (¡sigma!) a otras manifestaciones artísticas en pos de mutuo enriquecimiento. Habrá que tenerlos en cuenta

José Luis García del Busto (musicólogo)

Madrid, octubre 2008

La presencia y entrega de Sigma Project en su presentación en San Sebastián nos dejaron a todos impresionados y fascinados a la vez: no sólo por sus cualidades sonoras en la interpretación de músicas recientes y complejas o por la originalidad de la instalación y del movimiento, sino ante todo por el compromiso aparente y lúcido que augura un gran futuro al grupo dando voz de la creación musical más audaz. ¡Felicidades y ánimo!

Ramon Lazkano (compositor)

París, septiembre 2008

Músicos necesarios. En su debut, este nuevo grupo de música contemporánea dejó claro dónde pretendía poner el listón. Y lo puso muy alto, en todos los sentidos. Ya en este primer concierto Sigma mostró, a espectadores y a críticos, que podíamos prescindir de los comentarios habituales sobre solvencias técnicas o interpretativas, para permitirnos ir más allá. Por una parte, la naturalidad y entrega características de estos músicos – cualidades presentes invariablemente en los variados registros estéticos del programa -, y por otra, su concepto de puesta en escena como espacio acústico donde el concierto respira y envuelve al oyente, propiciaron en suma, una escucha abierta por igual a la emoción, la sugerencia o la reflexión. Sigma consiguió atrapar con su dinámico Stockhausen Promenade y su forma sincera de hacer música, tanto al oyente más iniciado como al sencillo aficionado, dejando atrás con rotundidad los tópicos que sobre la música contemporánea aún pesan en nuestra vida musical

Juan Carlos Torres (compositor)

Madrid, sept 2008